Que el arroz con leche lleve canela no es casualidad. Era lo que ya intuían nuestras abuelas y que la ciencia nos lo ha confirmado con los años, ya que algunos ensayos clínicos han demostrado que la canela puede producir pequeñas mejoras en determinados parámetros relacionados con el metabolismo de la glucosa.
¿Y por qué la canela ayuda a reducir tu glucemia en sangre?
No está claro, pero se han propuesto varios mecanismos como:
- Favorecer la sensibilidad de la insulina
- Facilitar la captación de glucosa por las células
- Disminuir la absorción intestinal de glucosa
- Influir sobre determinadas enzimas relacionadas con el metabolismo de los hidratos
Sea como fuere, añadir canela a cualquier comida, bebida o snack rico en azúcares o en hidratos de carbono va a ser una buena idea. Y a ver, hay que tener en cuenta que su efecto es modesto, pero existe. Así que, ¿por qué no aprovecharlo?
¿Y qué pasa con la microbiota y la canela?
En general, el consumo habitual de especias es muy beneficioso para nuestros bichitos, la mayoría de las mismas tienen un montón de polifenoles a los que se le atribuyen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. No me cansaré de repetir, que una dieta rica para nuestra microbiota es una dieta rica en especias. Algo tan pequeño y tan sutil, que parece que no tiene un gran efecto, pero sí que marca una gran diferencia.
La canela es rica en proantocianinas, que llegan intactas al colon y son transformadas por nuestras bacterias en otros metabolitos muy beneficiosos para nuestra salud, así como también tiene cinamaldehído, el cual inhibe y destruye el crecimiento de bacterias, hongos y levaduras nocivas de forma natural. Tenemos un dos por uno.
¿Es mejor utilizar la canela de Ceylan?
Sí, en este caso hay pocas dudas, vamos a priorizar siempre la canela de Ceylan. ¿Por qué? Porque la canela china o Cassia (la que nos podemos encontrar en el súper cuando no se especifica que sea la de Ceylan) tiene más contenido en cumarina, una sustancia que puede dañar al hígado si consume en grandes cantidades.
Sé que la canela de Ceylan es más cara (puede costar entre 2 y 5 veces más que la canela común), y por eso a veces nos decantamos por la otra. Pero vosotros pensad cuántas veces al año compramos botes de canela. Muy pocos. Es una diferencia de precio que la amortizamos durante mucho tiempo. Y nuestro hígado nos lo agradecerá 🙂



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